La Unión de Radioaficionados de Torrent fue la primera asociación cultural que se creó en la ciudad, y pese a este hecho, es una de las menos conocidas por los ciudadanos en general. Su presidente, Ángel García Bustos, visita Nou Torrentí para contar a los lectores en qué consiste la afición a la radio, y cómo a través de ella se pueden conocer otras culturas, y enriquecerse personalmente día a día.
- ¿En qué consiste esta afición?
La radio es uno de los primeros medios de comunicación técnicos que existieron, y permite a aquellos que la practican hablar con gente de todo el mundo. Yo lo definiría como una fábrica de hacer amigos. Puedes conocer a gente de la otra punta del mundo: Australia, Nueva Zelanda,… Muchas veces llegas a establecer amistades tan profundas que llegas a viajar para conocer a tu amigo en persona, y en otras nunca llegas a verte, sólo le conoces por la voz, pero la amistad está ahí. Se consigue la amistad, la reciprocidad, la cultura. Ya que damos a conocer las costumbres, el clima, las fiestas como Fallas o Semana Santa, …
- ¿Y qué es necesario para practicarla?
Cada miembro en su casa tiene una estación de radio, a través de la cual se comunica con otras personas que tienen una radio en su casa. Generalmente se habla en inglés, pero tenemos una chuleta para los que lo dominamos menos, el Código Q, con el que deletreamos las palabras. Además, para poder emitir tienes que tener una especie de licencia, a la que llamamos indicativo: un carné de identidad, como tu nombre, que te identifica. Se consigue superando un examen de telecomunicaciones, y sin él es ilegal transmitir. En Valencia, el indicativo, por ejemplo, empieza por 5. La delegación de URE (Unión de Radioaficionados Españoles) en Torrent tiene el indicativo EA5ELT, y tiene su local en el Vedat, en unas instalaciones cedidas por el ayuntamiento. Ahí es donde nos reunimos los miembros de la asociación.
- ¿Cuántos miembros sois? ¿Qué actividades hacéis?
Ahora mismo somos 64 socios. Los martes hacemos reuniones por la noche, y los viernes hacemos el cacharreo. Consiste en fabricarse su propia emisora, como se hacía antes, a mano, con elementos que se van reciclando de aquí y allá. Además está el grupo de concursos: hace poco quedamos los terceros del mundo y los primeros de Europa, en un concurso que consistía en hacer el máximo número de contactos en 24 horas, noche y día, en todo el mundo. Solo nos adelantaron los rusos y los húngaros. En el mundo radioaficionado hay una gran cantidad de concursos. Por ejemplo, nosotros organizamos el diploma de la Guardia Civil, que patrocina el Ayuntamiento, y es permanente: consiste en hacer un número de contactos con estaciones de Torrente. También hacemos expediciones: nosotros hemos viajado por España para ver cómo se comporta la radio en diferentes territorios, y hacemos activaciones de determinados lugares. Por ejemplo, la Torre de Torrent: activarla significa darla a conocer al mundo entero. Lo hicimos tiempo atrás, y lo volveremos a hacer ahora que está reformada.
- ¿Cómo se contabilizan los contactos que hace un radioaficionado?
Cada radioaficionado hace unas tarjetas personalizadas, con el nombre, el indicativo y sus datos, que se llaman QSL, y es lo que mandamos cuando hacemos un contacto. Lo mandamos por correo a la URE de Madrid, que se encarga de recoger todas las tarjetas que les mandamos nuestras, para enviarlas a los contactos que hemos hecho en el extanjero. Y al mismo tiempo también recogen las que nos mandan desde fuera, y las dan a cada uno de los centros locales, que las entregan a los radioaficionados. Además, la URE de Torrent también hace tarjetas QSL para conmemorar determinadas fiestas, o dar a conocer algún evento, y las enviamos: así es como se da a conocer la propia cultura.
- ¿Cómo es la relación de los radioaficionados con las nuevas tecnologías como Internet?
Yo tengo el ordenador conectado a la emisora: las nuevas tecnologías se dan la mano con nuestro sistema. Está conectado, pero sin teléfono, igual que Internet pero a través de la emisora. Además ahora tenemos la página ure qrz.com, donde están todas las direcciones de los miembros, con fotografías, y cada uno tiene sus datos: como una página personal donde ponemos la información propia que queremos, y así las personas que quieran pueden buscarnos y conocernos.
- La URE ha sido declarada como una asociación de utilidad pública, ¿cuáles son los motivos?
Somos la única asociación en Torrent que es de utilidad pública por decreto. Protección Civil ha mejorado mucho en estos años, y ya tienen sus propios medios, pero al principio éramos nosotros mismos: la empezamos nosotros con nuestros medios. Además, hemos servido de ayuda, mediante, las comunicaciones, en catástrofes como la del Pantano de Tous, o los Alfaques. Incluso colaboramos cuando es necesaria la donación masiva de sangre, o cuando hace falta enviar medicamentos a algún lugar. Como nos comunicamos con todo el mundo, es más fácil encontrarlo. Y aunque en los últimos años la camaradería se ha perdido, antes, muchos de los taxistas eran radioaficionados, y si necesitabas desplazarte para llevar alguna ayuda conseguida a través de la radio, te llevaban gratis.
- ¿Cuál es el futuro de los radioaficionados?
Tenemos un grupo de radioaficionados con juventud, y muy manitas, que trabajan con los ordenadores conectados a las emisoras, y además, hablan inglés, por lo que tienen mayor soltura. Las nuevas generaciones vienen pisando fuerte. Gracias a ellos ganamos el último concurso. Nuestro problema es sobretodo la falta de conocimiento de nuestras actividades en la ciudad. No nos hemos divulgado lo suficiente, por eso no tenemos reconocimiento ninguno. Tenemos el local cedido por el ayuntamiento, y ya tenemos un proyecto aprobado para reformarlo. Cuando esté remodelado queremos hacer jornadas de puertas abiertas, para que la gente nos conozca mejor. El problema, como en todo, es la financiación. Con la ayuda del Ayuntamiento nos llega para cubrir los gastos básicos, pero las actividades y lo que organizamos lo ponemos todo de nuestro bolsillo, y ahora la cosa está complicada. Pero sabemos que el tema resulta atractivo, ya que hace un tiempo estuvimos haciendo una demostración a los niños del colegio de la Marxadella, y les gustó.
- ¿Qué dirías a los lectores para animarles a acercarse este hobbie?
Le diría a la gente que se anime, porque la radio es una afición bonita. Puedes hacer amigos incondicionales, con los que hablar a menudo, y puede suceder que algún día los veas, o no. Además, hay radioaficionados de todas clases sociales: el Rey, por ejemplo, y muchos actores y políticos, también se han visto atraídos por la radio. Practicando este hobbie puedes conocer a todo tipo de gente.












