La Federación Italiana de Fútbol ha decidido y al parecer se pondrá en marcha en breves semanas, que los jugadores que en el terreno de juego pronuncien palabras injuriosas contra Dios, la Virgen, los santos y amén, sean motivo de expulsión directa; “tarjeta roja y a la caseta”. Esta normativa del “Calcio” italiano permitirá dotar al árbitro de licencia para todo aquel jugador que blasfeme sea expulsado del campo, además si la moviola televisiva pilla al futbolista realizando este tipo de ofensas el Comité podrá sancionarlo. La polémica desde luego ya está servida, y si se hace cumplir a raja tabla el asunto va a traer cola. Todo este revuelo ha sido a través de las imágenes de televisión en el que el portero de la Juventus y de la Selección Italiana Buffon lo pillaran maldiciendo después de encajar un gol de los llamados tontos, en el argot futbolístico “pegar una cantada”.
En las imágenes se observa que Buffon se acuerda de “Dios” al fallar estrepitosamente en una jugada, pero el cancerbero ha sabido salir del trance muy airosamente y desde luego cargado de razón. El portero ha dicho que a él no se le puede acusar de blasfemar ya que bien pudo decir: “Dio” de (Dios) o acordarse de “Zio” (su tío) y que no se puede demostrar. El fabuloso portero tiene más razón que un santo, ya que aunque maldijese a Dios, sin un micrófono en el pecho no hay quien se lo pueda rebatir. Esta ley que pretenden aplicar en el fútbol italiano me parece una tremenda estupidez, ya que en el fútbol al igual que en cualquier otro deporte se viven momentos muy intensos, y blasfemar es algo instintivo y espontáneo. Estamos de acuerdo que soltar tacos es algo tosco, grosero y feo, pero en ocasiones inevitable. Una cosa es que una persona sea maleducada, borrica, y más bruta que un saco martillos y vitupere como el que masca chicle, y otra muy distinta es execrar en momentos puntuales. Si uno se machaca un dedo el dolor no te lo quita ni “Dios”, maldigas o no: pero a nadie se le ocurre decir “me cachis en la mar”; bramas como un poseso y hasta parece que te quedes más tranquilo es un reflejo automático del ser humano. Vuelvo a repetir que lo de la liga italiana me parece una gran chorrada, y es darle a los árbitros más protagonismo del que tienen, que dicho sea de paso si un árbitro es ateo se hará el sordo y le sudará el plumero, cuando un jugador se cabree e invoque a la Virgen de Fátima y no precisamente para cubrirla de flores.
R. Hernández
